USO critica que la Unión Europea haya aplazado la entrada en vigor de los aranceles de contraofensiva a los impuestos por EEUU al acero y el aluminio

USO censura la falta de medidas de la Unión Europea ante los aranceles de Estados Unidos a nuestra industria del acero y el aluminio. La Unión Sindical Obrera lamenta que Bruselas haya decidido frenar su primera respuesta, ya de por sí insuficiente. La UE ha paralizado su contraofensiva a los aranceles del 25 % al acero y aluminio europeos y ha acordado retrasar la entrada en vigor de las tasas europeas, que estaba prevista para el 1 de abril.

Tal y como alerta la Federación de Industria de USO, la imposición de estos aranceles sobre el acero y el aluminio por parte de la administración Trump supone un grave riesgo para el empleo y la economía europea, con un impacto particularmente preocupante para la industria española y sectores estratégicos. La decisión de la Comisión Europea de retrasar su reacción, alegando que busca dar margen a una posible negociación con el Gobierno estadounidense, no solo debilita la posición europea en el conflicto, sino que transmite una preocupante falta de firmeza ante una amenaza real y tangible para miles de puestos de trabajo.

Una respuesta tardía e insuficiente

USO ya consideraba insuficiente las medidas que planteaba Bruselas como respuesta. Pero, al menos, se podía tomar como una declaración de intenciones en pos de proteger la producción intrafronteriza. Ahora, con el retraso sine die de las medidas, ni siquiera parece haber un rumbo firme en la defensa de la industria europea.

Esta falta de acuerdo entre los gobiernos europeos sobre cómo responder o qué productos incluir en la lista de contramedidas vuelve a dejar en evidencia las debilidades estructurales de la política comercial europea.

Mientras Bruselas no consigue dar una respuesta firme y consensuada, la industria española, que genera miles de empleos en comunidades autónomas como el País Vasco, Cataluña, Andalucía o la Comunidad Valenciana, recibe un durísimo golpe en forma de aranceles que ponen en riesgo esos puestos de trabajo. Solo el sector siderúrgico, principal afectado en esta primera fase de aranceles estadounidenses, exporta unas 290.000 toneladas de acero a ese mercado cada año por valor de más de 260 millones de euros. Su continuidad está hoy en el aire.

Desde USO, reiteramos nuestro llamamiento a que el Gobierno de España y la Unión Europea actúen con contundencia, a que protejan a las personas trabajadoras y al tejido industrial europeo, y a que no renuncien a dar una respuesta firme por miedo a tensiones diplomáticas o a divisiones internas.

La Secretaría de Internacional de USO, en el seno de la Confederación Europea de Sindicatos (CES/ETUC), seguirá reclamando una acción decidida por parte de las instituciones europeas. USO pide una apuesta decidida por una auténtica política industrial comunitaria, que frene la deslocalización, que refuerce nuestra capacidad productiva y que garantice empleo de calidad.