• Una delegación del sindicato ha visitado esta mañana la central nuclear de Almaraz para apoyar el mantenimiento de la actividad

  • El cierre de las centrales destruiría unos 15.000 puestos de trabajo directos en España y 3.000 en Extremadura, contando los indirectos

Representantes de la Federación Estatal de USO-Industria, USO-Extremadura y la sección sindical de USO en Iberdrola han visitado esta mañana la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, para apoyar la continuidad de su actividad, en el marco de una política energética que debe incluir necesariamente la nuclear.

Este mix energético debe adecuarse tanto a las necesidades del país como a la estrategia europea. “No es de recibo que, mientras países como Francia, Finlandia o Bélgica apuestan por esta fuente de energía; o Suecia, Chequia, Polonia e Italia piensan en retomar la actividad de sus centrales cerradas en los 90, España tenga un calendario de cierre para las suyas. Es ir a contracorriente y no tiene ningún sentido”, argumenta Raúl Montoya, secretario de Organización y Acción Sindical de USO-Industria.

Montoya recuerda que, según el informe de la consultora Metyis, la clausura total de las centrales destruirá 15.000 puestos de trabajo y tendrá un impacto negativo de más de 800 millones de euros para la economía nacional. Además, el precio del MW/h se incrementaría en 37 euros por el apagón nuclear.

USO recuerda además que, en casos como el de Almaraz, la central supone un polo industrial para una comarca carente de más industria: “su cierre afectaría gravemente a la estabilidad del mercado laboral y el tejido empresarial extremeños. Más de 400 empresas dependen directa o indirectamente de la actividad de la central. Algunas de ellas podrían incluso cerrar. Se perderían los puestos de trabajo directos, cerca de 400, con una gran mayoría de personal cualificado, además de los indirectos. Extremadura perdería 3.000 empleos y no se lo puede permitir”, demanda Antonio Esteban, secretario de Acción Sindical de USO-Extremadura.

La preocupación por la falta de energía nuclear llega también a las eléctricas. USO en Iberdrola apunta que Almaraz “aporta el 7 % de la demanda eléctrica de España. Si cierre puede genera inestabilidad y encarecer el coste de generación”, apunta Paco Tarifa, secretario de Comunicación de la sección sindical.

Frente a la demonización de la energía nuclear, Raúl Montoya recuerda que el cierre de Almaraz supondría “la emisión de 3 millones de toneladas de CO2 adicionales al año para sustituir la energía que produce. USO pide una política de Estado donde impere el sentido común. Hacemos un llamamiento al Gobierno central y a los ministerios competentes para que deje sin efecto el calendario y que 2035 no sea el año del cierre definitivo de las nucleares en España”.

NdP USO Industria mix energético